domingo, 25 de julio de 2021

Fina estampa

 

No había probado la cocina  peruana, más allá de un ceviche casero preparado en un bar hace tiempo. Buscando algún sitio donde ir a descubrirla, nos decidimos por este, por cercanía, y por  la curiosidad de ver como había quedado lo que fué en su día (hace mucho tiempo) la famosa casa de comidas "Las moneditas", donde se comía muy bien, por cierto. Nada queda ya de esa barra repleta de monedas insertadas. 

La verdad es que en mi recuerdo la tenía por más pequeña. Al cruzar la famosa barra de antaño, hay dispuestas un par de mesas en un pasillo, y luego se accede a un acogedor comedor, con pocas mesas, más espacioso de lo que recordaba. Fuera, como han hecho muchos,  una "terraza" improvisada, ganada a la carretera, para tratar de capear estos días de restricciones. Se fué llenando a medida que transcurría la tarde, y el ambiente se prestaba para disrutar de una buena comida.

En su carta, claro, su cocina típica, supongo que no al completo, pero si lo más representativo y que mas nos suenan, como el Ceviche, la Causa limeña, Tamal, y otros que suenan menos (a mi), como Carapulcra o Papa a la huancaína. Mientras esperábamos por la comida, pedimos un Pisco Sour, cóctel típico que estaba muy rico, y nos pusieron para acompañar (creo que se llamaban así, si no, perdón) un platito de Cancha serrana con una salsa muy picante (que a mi me encanta) pero muy rica.

Nosotros pedimos Ceviche, riquísimo, con esos toques cítricos que dan esa sensación de frescura en el paladar. La Causa limeña, también muy buena, cuyo sabor recordaba un poco a una ensaladilla de pollo, pero más sabrosa. Pedimos también un contundente combinado criollo para probar dos de sus platos más típicos, el seco de res, que de seco no tenía nada, estaba bañado en salsa (lo de seco creo que viene de la adaptación del termino inglés "second", de "segundo" plato, pero no les voy a soltar aquí el rollo histórico), y el Ají de gallina. Plato contundente y muy bueno. Y terminamos con un plato de Arroz chaufa, un arroz frito, al que sinceramente no le encontré mucho sabor. Como no lo he probado nunca antes, no se si es que el plato es así o es que les quedó así, pero el sabor no acompañaba a su buena pinta. De postre probamos un delicioso Pie (pronúnciese "Pai") de limón (pronúnciese "limón"). De los mejores que he probado. Pedimos 3 cafés, y de beber una botella de agua, un refresco y dos cervezas cusqueñas. Bien en general, con dos consideraciones: No es un sitio barato, la cuenta fue de algo mas de 77€, y la segunda, más personal: a mi el pan me pierde. Mi postre favorito es el plátano (con pan), y me encanta un sopeteo, y, con todas esas salsas y caldos, que no tenga uno a mano un cacho de pan es un pequeño disgusto. Vale, que a lo mejor no es tradición allí comer con pan, pero uno lo echa de menos. El hombre amablemente me ofreció unas galletitas tipo crackers, y se hizo lo que se pudo.


Dirección: C/ Marqués de Celada, 103
San Benito. LA LAGUNA. Teléfono 822174165

domingo, 18 de julio de 2021

Casa Tita


Empiezan los calores del verano, y ya apetece ir acercándose a la costa, a echarse algo disfrutando de una cervecita, en una terraza si es posible,  y visitar esos sitios de toda la vida. En este caso nos dimos un salto a la Punta, sitio que tantos momentos trae a mi memoria, de muchos veranos pasados en mi infancia en ese San Juanito y en esos charcos, y de esas subidas al pueblo a comprar, que eran como una excursión. Creo haber entrado en este restaurante en esa época, aunque no se si se llamaba así. 


Es de esos bares que parece que llevan ahí toda la vida, sencillo, con su zona de barra separada del comedor, y con un pequeño aparcamiento por fuera.  En este caso, por las circunstancias que ya sabemos, y que se están alargando demasiado, el aparcamiento lo han convertido en una pequeña terraza, que ya estaba llena cuando llegamos, al poco de  abrir, y estuvimos un ratito en la cola, hasta que nos avisaran de que había mesa libre. Alli empezamos a ver que lo que salía para las mesas tenía buena pinta. Como no podía ser de otra manera, más centrado en pescado fresco y productos del mar.

Pasaron unos diez minutos aproximadamente, y nos pasaron dentro. Gracias a que hicieron la terraza, porque dentro, por el tema de las distancias entre mesas, el comedor se les quedó reducido a unas cuatro. La carta, como decía, aunque destaca por el pescado , también ofrece variedad de platos como queso asado, garbanzas con bacalao o con carne, Carne fiesta, carne con papas, Bistec de cerdo o ternera, sopas o ensaladas.

Nosotros pedimos unos Camarones, tan buenos como caros (no es una queja del sitio, está a precio de mercado, es más bien un lamento por como se ha puesto el precio, con los años). Seguimos con unas ricas garbanzas con bacalao, una buena Ensaladilla, Queso camembert con mermelada de arándanos, unos Chocos asados, acompañados de papas arrugadas y mojo,  muy ricos y en su punto, como también lo estaban los Calamares, muy sabrosos y crujientes. De postre, probamos uno de tres chocolates, a mi me pareció bueno, aunque no soy yo muy de postres. Para beber, unas 5 cañas, una cuarta de vino y un seven up, para estropearlo, si. A pesar de estar lleno y de las colas, el servicio fué rápido, y salimos muy satisfechos, siendo la cuenta de unos 55 euros. Y de allí fuimos a comernos un buen dulcito a La Caseta, un poco más abajo, también buenísimos y caros. 
Dirección: Carretera General a Punta del Hidalgo, 142
Teléfono 922.15.66.22

domingo, 4 de julio de 2021

Take Fusión


De nuevo por Tegueste, esta vez para visitar un sitio de apertura reciente, que nos llamó la atención por su propuesta. Me recordó otra similar, de hace ya unos años, la de un sitio llamado Bodegón La Palmera, en La Orotava, donde se comía muy bien, y que años después convirtió, junto con otro socio, en el restaurante Fusión, donde añadía a su oferta de cocina canaria, platos de cocina asiática. Por razones que desconozco, pero que no creo que estuvieran relacionadas con la comida, ya que lo que probamos de comida asiática también estaba muy bueno, la cosa no funcionó, y a los pocos meses, cerró para siempre. 

En este caso, aunque en su logo reza "Sushi & Mexican Fusion",  hay algo más que sushi en su oferta. Aquí la unión de ideas gira en torno a la gastronomía japonesa y mexicana. El local ya lo conocía, lo visitamos hace mucho tiempo, cuando lo ocupaba un Restaurante llamado San Gonzalo. No ha cambiado mucho, sobre todo la zona del comedor, a la que han dado unos toques para adaptarlos a su propuesta gastronómica. En la entrada es donde más se nota el cambio, ya que han personalizado la zona con colores y elementos nuevos. Cuando uno entra por primera vez,  cordialmente se encargan, a modo de guía, de explicar su concepto, así como el origen de  los objetos que han colocado de decoración. 

Una vez cruzado el pasillo que conduce al comedor, accedemos a una zona donde se respira tranquilidad. Ayuda que tenga menos mesas de las que recordaba, quizá por la separación que imponen las restricciones actuales. Sitio espacioso, presidido por un gran piano central, y con las estupendas vistas que ofrecen sus grandes ventanales, y sus paredes casi de cristal, ofreciéndonos el aspecto de los viñedos aledaños. El ambiente es el ideal para disfrutar de un buen rato, si la comida acompaña.  

La carta no es muy amplia, y se inclina más hacia el lado asiático. Del lado mexicano ofrecen lo más popular: Nachos, Tacos, Burritos, Quesadillas o Fajitas. Y por supuesto, la famosa Margarita. De momento sólo la preparan de fresa, y tengo que comentar que, estando buena, no tenía la textura ni el sabor de otras que he probado. Quizá es que no era de mis sabores preferidos, yo me inclino más por la de lima limón. Y eché de menos la copita o vasito con su sal en el borde. Y de la parte asiática, ofrecen en la carta Sopa Ramen, Gyozas, Baos, Tartar, y una gran variedad de Uramakis y Niguiris. Antes de detallar lo que probamos, para no reiterarme en los halagos a cada plato, todo lo que probamos estaba exquisito. 

De la parte mexicana probamos unos Nachos y unos Espartakos (Tacos de cochinita pibil).  Y de la parte asiática, la más desconocida para nosotros, y que ya nos conquistó, un plato llamado elemento agua, que es un uramaki de atún toro con aguacate y gamba, entre otras cosas. También un Bao de costilla a baja temperatura, y unas Gyozas de jabato meloso con curry. 

Los tres postres de la carta tienen unos originales nombres, y luego el detalle de lo que se compone, excepto uno llamado "Lujuria", que sólo lo sabrán cuando lo tengan en la mesa.  Fuimos a lo seguro, y pedimos uno llamado "Dulce pecado", sencillamente espectacular. Lo definen como "tarta de queso fluida en tierra de Cancún envestida con cereza amarena". Lo dicho, espectacular. Para beber, después de la pequeña decepción de la Margarita, continuamos con una cervezas. Y la cuenta final fué poco más de 62€ . Buen sitio, al que deseo mucha suerte, y al que habrá que volver para seguir descubriendo esos sabores de Asia.

Dirección: Carretera General del Socorro, 174. TEGUESTE
Teléfono: 922 54 23 90

domingo, 6 de junio de 2021

The Rumors

"Los rumores son como cheques. No hay que darlos por buenos hasta comprobar que tiene fondos".  Pues estos rumores, en Tegueste, los tiene. Un coqueto y acogedor Gastrobar (alto ahí: ¿Que es un gastrobar?. Con tantas denominaciones que hay hoy en día, hay que buscar. La RAE dice:  "Bar o restaurante que ofrece tapas y raciones de alta cocina". Por ahí, un poco más extenso, encuentro: "Un establecimiento que ofrece cocina de autor con productos de primera calidad y materias primas de temporada, todo ello trasladado a raciones, tapas y pinchos elaborados en el momento, con la rapidez de un simple bar. Y lo que es más importante, a un precio asequible". Pues bien, este sitio se acerca a esta descripción, dejando al criterio de cada uno lo que considere precio asequible). 

Decía que The Rumors es un acogedor y coqueto gastrobar, situado en el centro de Tegueste. donde el rumor ha pasado a ser noticia, y buena, ya que hemos disfrutado de su cocina, no se si de autor o no, pero tampoco me fijo en eso a la hora de valorar un plato. Lo importante es que hemos pasado un rato agradable, comiendo bien,  y muy bien atendidos, con los platos muy bien explicados de viva voz, y un servicio bastante ágil. 

Su carta, como el local, no es muy amplia, pero si encuentra uno bastante variedad donde elegir, Si digo primero que los que más destaca de la carta son sus hamburguesas, igual doy una idea equivocada del sitio. Por eso lo explico. Hasta siete conté en la carta, pero eso no son hamburguesas, son casi platos combinados dentro de un pan.  Y con una pinta que hace salivar hasta a una persona como yo, que no soy de comer de eso, y menos si son de las dos que primero nos vienen a la cabeza al hablar de hamburguesas.  Aparte de esto, ofrecen variedad de ensaladas, y destaco platitos como el carpaccio de Wagyu (vacuno japonés tan de moda ahora), Piruletas de cordero, Ceviche de pulpo, Ternera uruguaya, Solomillo ibérico con salsa de almogrote, o Nachos con queso. 

Para ampliar la lista de lo que ofrecen, esto es lo que nosotros probamos: Unos estupendos huevos estrellados con trufa y jamón serrano, Un delicioso atún macerado, con huevos de codorniz y patatas paja (unos huevos estrellados con atún, que es lo que pone luego en la factura, pero así se ahorra la explicación del plato), unas Gyozas de pollo al curry, muy ricas, un Salteado de cochino negro, y acabamos con una de esas hamburguesas Gourmet, que había que probar. Ya puestos, pedimos la The Rumors, la que más cosas llevaba. Carne ibérica, tomate, lechuga, camembert frito, aros de cebolla, queso cheddar, salsa de queso y salsa brava. Servida con papas fritas. La foto que saqué no le hace mucha justicia, y les aseguro que estaba muy buena, complicadita de comer sin hacer el plato un cristo, pero muy buena. Por probar algo de postre, ya que estábamos llenos, elegimos un Flan de chocolate, fresco y rico. Para beber, 7 cervezas, un refresco y agua. Y la factura fué de unos 66€. A mi me encantó el sitio y la comida. 

Dirección: Calle El Casino, 7. TEGUESTE
Teléfono: 922 69 60 57

sábado, 15 de mayo de 2021

Los Gemelos


 
Bueno, ya se puede comer en el interior de los establecimientos de hostelería (y que dure, que será buena señal). Gran noticia para los hosteleros y para nosotros. A pesar de este mar de terrazas improvisadas que nos encontramos en la "tercera fase"  no era fácil dar con muchos sitios donde poder echarse algo con relativa tranquilidad.  Algunos, desafortunadamente, no tienen espacio, o medios para poder ofrecer más de lo que ofrecen. Y en la búsqueda nos hemos encontrado con terrazas con muy pocas mesas, lo que implica largas esperas, o que estemos muy apretados, y algunas en las que realmente no me sentaría tranquilo, ya que estaban colocadas a ras de carretera, pegaditas al carril donde pasan los coches, sin más protección que unas simple vallas plásticas que poca resistencia pueden hacer ante una mala maniobra de un vehículo.

En el sitio del que les hablo hoy no han pasado por ese trance (si acaso, ver reducido el número de mesas para respetar la distancia), ya que la mayor parte del comedor está situado en un patio, bien cubierto con cañizo, bien ventilado y con muchas plantas y macetas, logrando un ambiente, de entrada, que invita a disfrutar de un buen rato, a poco que la comida ayude. Y ya adelanto que ayudó.

Llamamos antes para reservar, pero no hacen reservas, hay que ir allí, y si está lleno, anotarse y esperar. No se si lo hacen ahora, como otros sitios, por las circunstancias, o es costumbre habitual. El caso es que llegamos allí temprano, sobre la una y cuarto, y ya estaba lleno. Nos anotamos, y ya teníamos ocho mesas delante. Estuve a punto de desistir, ya he comentado que no soy de los que gusten esperar. Decidimos ir a la zona del muelle a echarnos unos camarones, volver a ver como había avanzado la cosa y decidir si quedarnos o no. Pues fueron unos 15 minutos, y al regresar éramos ya la siguiente mesa para entrar. ¡Que rapidez!. 

Dentro dimos un vistazo a la amplia carta (sólo de comida y postre, numerados hay más de 50 platos) que abarca de todo: cuchara, carne, pescado, marisco, ensaladas, quesos, jamón..., además de una pizarra con los fuera de carta. En fin, dificil será que no encuentren algo que les guste. Pulsando aquí pueden ver el detalle.

Nosotros pedimos Queso asado, con mojos y mermelada, muy bueno, acompañado de un poco de rica ensaladilla. También unos Calamares, en su punto y sabrosos. El pulpo frito era pura mantequilla, y acompañamos con unas papitas arrugadas para aprovechar esa salsa. Y terminamos con una tierna carne fiesta, buena, a la que quizá le encontré un poquito mas de sabor, que solventé con un poco del mojo rojo que vino con las papas arrugadas. Quedaron perfectas para mi gusto. Y de postre, un quesillo con nata, fresco y con una buena textura. Se come muy bien aquí, y, pese al jaleo, el servicio fué rápido y atento, se nota que están acostumbrados a estos llenos. Esto favorece que la comida transcurra a buen ritmo, y que el trasiego de mesas sea frecuente, con lo que todos ganamos. Y si encima el precio acompaña, miel sobre hojuelas. Lo que he detallado, mas siete panes (había mucho que untar y sopetear), una cuarta de vino afrutado, 3 refrescos y una botella de agua, por 57€. Para volver.

Dirección: Calle el Peñon 4.  PUERTO DE LA CRUZ
Teléfono: 922-370 133

domingo, 25 de abril de 2021

Salvador

Un clásico. Lo llevo viendo toda la vida, y no había entrado nunca. Tal vez por la costumbre de verlo siempre, formaba ya parte del paisaje y no reparaba en él, y cuando lo hacía, lo veía lleno, y lo dejaba para otra ocasión. hasta que un día, que nos apetecían unos buenos Calamares, recordé que decían que eran su especialidad, y allí que nos fuimos.


Esta vez no había tanta gente, por las circunstancias que ya conocemos y padecemos, aunque se podía comer en el interior todavía. La terraza es pequeña, con un par de mesas, aunque ahora la han ampliado (que remedio) como han podido, en la zona de aparcamiento que se ve en la foto de arriba.


El aspecto interior recuerda a los típicos Bodegones de ese Norte. Salón amplio, que acoge bastantes mesas, quizá un poco apretaditas, cosa que seguramente se traducirá en un pequeño bullicio cuando se llene, que no era el caso. Aunque conocido por sus calamares y churros de pescado, la carta es bastante amplia, abarcando cuchara, carnes, pescados. Desde una sopa de pollo o pescado, fabada o garbanzas con bacalao, pasando por la típica ensaladilla, ensalada o queso, Carne de cerdo o res en diferentes preparaciones, y del mar, pulpo, cherne, Chocos, bacalao, Merluza... o sea, bastante donde elegir.

Nosotros probamos los Calamares, faltaría más. Buenos, y chimpún. A lo mejor iba con las expectativas altas, y, estando buenos, esperaba algo más, como también del abundante plato de Churros de pescado. Pongo aquí esta foto de los Calamares cogida de su Facebook para hacerle justicia al plato. Empezamos a comer  y se me olvidó sacar la foto, y en la mía, no muy estética, ya aparecen comenzados. Pedimos también unos Chocos con papitas arrugadas, en su punto todo, y, lo que más nos gusto, un bistec de cerdo, jugoso y bien hecho. No pedimos postre. Para beber, una cuarta de vino y unos refrescos. Extravié la factura, pero me pareció buen precio, creo que no llegó a 40€. Un sitio correcto, que si casi siempre esta lleno será por algo.

 Dirección: Ctra Gral del Norte km 21, Nº 106. EL SAUZAL
Teléfono: 922 56 31 51

domingo, 11 de abril de 2021

Las Tejitas


Ya apareció por aquí este sitio, en una mini ruta de picoteo que hicimos por esa zona del Norte de la isla. Ya comenté que nos gustó la terracita, y los calamares estaban muy buenos, así que decidimos pasar otro dia a probar algo más de su cocina. 

A mi me parecía un sitio nuevo, ya que no había reparado antes en él, a pesar de las innumerables veces que hemos pasado por ese trecho entre La Orotava y La Perdoma, zona plagada de sitios donde comer. Bien es cierto que no está en la carretera principal, y esta un poco escondida en la bajada de la calle. Quizá antes no tenían esa sombrilla y ese toldo en la terraza, que la hace destacar más, ya que, buscando algo de información que para ofrecerles aquí, resulta que llevan bastantes años establecidos en esta zona. 

Además de la acogedora terraza, dentro tienen un comedor bastante amplio, que podrán visitar cuando el cambio de fase lo permita. Tremenda cruz están teniendo que cargar la hostelería y la
restauración con tanto vaivén de abrir y cerrar, o el que pueda, de tratar de mantenerse a flote improvisando terrazas, aprovechando unos metros en aceras o carreteras, sea recta o pendiente, donde colocar unas pocas mesas y seguir abiertos para poder facturar, y esperando semanalmente las decisiones de los que nos "gobiernan", decisiones que a veces parecen improvisadas,  arbitrarias y sin mucho sentido. Vamos a no profundizar más en el el tema, porque quedaría larguísimo el post, y además este blog va de otra cosa. Sólo digo que mientras se pueda, y se lo puedan permitir, hay que salir a tomar algo a estos sitios que las están pasando canutas, para aportar nuestro granito de arena a que se les haga un poco más llevadero. 

Bueno, como esto va de comer, paso a relatarles que en su carta, no demasiado grande, pero variadita, podrán encontrar, entre otras cosas, Carne de cabra, de la que se dicen especialistas, Carne fiesta, Ropa Vieja, Croquetitas, Queso asado, Pollo al ajillo, Chuletas, Costillas, Solomillo, y del mar, Tollos, Pulpo, Chipirones, Chocos o Bacalao encebollado. Con el pan te sirven un pan de ajo muy bueno. 

Además, lo que pedimos nosotros. Repetimos los Calamares, ya que nos encantaron la visita anterior.  También un poco de Fabada, muy rica y con bastante sabor. Cayó también un platito de carne con papas, estupenda también, y un bistec de cerdo (Solomillo) muy tierno y sabroso. Terminamos compartiendo un flan de piña, se les habían acabado los postres, y este estaba muy bueno. Estaba bastante concurrido, cuando fuimos estabamos en una fase en la que se podia comer dentro con aforo reducido, de ahí que no pudiese tomar fotos, y he tenido que recurrir a pillar algunas de la red. Un buen sitio para visitar. Buena comida, buen servicio y no está mal de precio. Lo que comimos, junto con 4 cañas, 1 refresco y 2 cafés, no llegó a 44 euros. 

Dirección: Calle Los Hoyos 5. LA OROTAVA.
Teléfono: 922 33 59 90

domingo, 17 de enero de 2021

K ' Seby


 
Sólo les faltaba a los hosteleros, Restauración principalmente, que viniera Filomena a unirse a los que nos (mal) gobiernan aquí, para aumentar la pesadilla  que están viviendo en ésta nueva ola de la pandemia. Tras más de un mes de semáforo en rojo, con el consecuente cierre de los que no disponen de terraza, a los que si la tenían al menos para poder facturar algo, les cae una maldición en forma de agua y frío como no se recuerda, que los vuelve a dejar tiritando, nunca mejor dicho.

Y cuando nombro  a los gobernantes no quiero decir que no se deban cerrar bares, gimnasios y demás, no tengo conocimiento científico, aunque en mi opinión no es donde más contagios se producen, siempre que se respeten las medidas de seguridad. Pero me parece que si se hacen estos cierres, deberían ser acompañados de unas ayudas inmediatas, ayudas que en muchos casos ni se producen. Es muy fácil desde un despacho calentito jugar a poner, quitar, modificar o rectificar normas, improvisando y sin ton ni son algunas veces, sin tener en cuenta las consecuencias de dichas decisiones.  Asi vamos y peor nos irá.

En un día de tregua de Filomena, salimos a dar una vuelta, y al pasar por la zona vimos este gran cartel, en el que no había reparado antes (y creo que llevan como un año allí), donde antes estaba el restaurante Coquivacoa, que sólo recuerdo que se hacían muchas celebraciones, y que llevaba bastante tiempo cerrado. Disponen de una terraza, ganada al espacio de aparcamiento, con la que poder defenderse mientras sigan las restricciones, que afortunadamente, por el  momento, terminan este Lunes. Alli paramos a tomarnos un tentempié, aunque el tiempo seguía sin acompañar mucho.

Dentro disponen de un gran comedor, donde poder celebrar eventos como antes, además de probar a diario su cocina, dedicada mayormente a la comida canaria, como el clásico (y tan apetecible estos días) Escaldón, Potaje de berros, Garbanzas, Carne de cabra, Costillas fritas, también una selección de carnes a la piedra, y del mar un Pescado encebollado o Pulpo. Hay bastante donde elegir para un buen picoteo.

Vimos pasar algunos platitos con buena pinta. Pedimos unas cervecitas, y para acompañar, como no, media de Escaldón, bueno, con sus mojos y cebollita picada para añadir, y media de Carne fiesta que tenían fuera de carta. La carne estaba tierna y sabrosa. Los precios no están mal, los que vi en la carta estaban en la media habitual, y nosotros pagamos unos 13€. Como único detalle, las medias raciones no me parecieron muy abundantes. Pero el sitio pinta bien. Habrá que volver, cuando acabe esta suerte de plagas bíblicas que nos están azotando, y podamos disfrutarlo en su plenitud.

Dirección: Calle La Zamora 7. LOS REALEJOS

Teléfono: 687-195 948